Que difícil… aunque suene facil¡

Qué difícil y complicado es escuchar a la gente y tratar de entender lo que te dicen cuando por dentro tú sientes todo lo contrario; cómo explicarles que no puedes ver las cosas como ellos y no es por necedad ni por llevar la contraria, si no que es por el miedo que se apodera de ti y de tus sentidos. Cómo no temer a algo que no depende de ti y que tú ni nadie puede controlar. Cómo controlar ese escalofrío que pasa por todo tu cuerpo al pensar  en ese momento aterrador que te paralizó y te llenó de angustia tan sólo por unos minutos, que fueron para ti todo una eternidad. Te dicen que lo olvides, pero las imágenes pasan por tu mente una y otra vez. Te dicen que no temas, pero vives con la zozobra cada minuto. Te dicen que continúes con tu vida normal, cuando a pesar de que tu integridad física está en perfectas condiciones, sientes que una fuerza se postra en tus piernas y brazos y no te deja seguir. Te dicen que confíes, pero cómo lo haces si el lugar que considerabas tu refugio pudo convertirse en moronas.

Y qué decir al pensar en tus seres queridos, ojalá pudiera ponerlos en una burbuja indestructible en donde sólo entren cosas buenas.  No, no es fácil, no es fácil seguir el mismo camino cuando este te lo movieron; no es fácil no sentir el dolor de otra persona aunque no hayas cruzado palabra con ella; no es fácil tampoco para mí derramar todas las lágrimas que tengo atoradas dentro de mi pidiendo a gritos salir porque en mis manos está dar un ejemplo de fortaleza y valentía; eso me dijeron que debo demostrar, sigue, sigue con todo igual y no, no es igual, podrá volver todo a la rutina o a la misma vida diaria pero ya nada volverá a ser igual. 

Mando todo, todo mi corazón  para esas personas para quien aparte de su vida física, mental, emocional y económicamente dejo de ser igual, este día los dejó sin nada y con mucho que superar, no obstante tengo tanto, pero tanto que agradecer que ahora me siento comprometida conmigo misma y con quien llevó en cada mano a mi lado, que pido fuerzas y si esa valentía que tanta falta me hace para dar un mejor ejemplo y hacer de cada uno de sus días excepcional y maravilloso, porque debo de protegerlos pero también darles armas y espero con toda mi alma, sean las correctas.