
Bienvenidas esas 365 oportunidades


Hoy iba caminando por la calle como todos los días, con prisas, con mil cosas en la cabeza, con un tanto de preocupaciones y quejándome por el cansancio que ya se presenta diario desde que despierto.
Parecía que todo sería igual que siempre y de repente te encontré…..
Pensaba que te habías ido para siempre, pero no, ahí estabas frente a mi, no sabes la alegría que me dio encontrarte de nuevo y saber que en realidad no habías desaparecido, me dio alegría, paz y tranquilidad el saber que otra vez caminariamos juntas y que de ahora en adelante te veré todos los días justo frente al espejo.
Sabía que seguías aquí, tú quien muchas veces me dijo que sí se podía y logramos muchas cosas juntas, tu que me mirabas y me pedías que no me rindiera, tu que mirabas mientras lloraba, secabas mis lagrimas y luego me impulsabas para seguir caminando, tu que me recordabas una y otra vez las personas y cosas tan maravillosas que me rodean.
Tu que me enseñaste que haciendo las cosas de corazón se disfrutan, tu que me conoces mejor que yo misma ya estas aquí nuevamente.
Sabes ya te extrañaba y me alegra que estés aquí, aunque he de reconocer que también me asusta pues harás que me enfrente a mis miedos y que salga de mi zona de confort que tanto tiempo me llevó construir.
Aun así agradezco hayas regresado a mi lado para no irte jamás, bienvenida a tu hogar, de donde nunca debí permitir que te fueras.
Bienvenida a mi vida de nuevo, si tu, me refiero a ti, a la mujer que nunca debí dejar de ser!
Caminando por la calle me encuentro con caras familiares unas de quizás de hace años otras mas recientes, pero pocas veces se de sus vidas y de las situaciones que viven. Por lo regular nos encerramos en nuestros mundos, nuestras actividades y problemas como antes solía llamarlos, pero no podemos vivir solo así, debemos aprender, experimentar y crecer quizás con el vivir de la gente que nos rodea.
Jamas olvidare las palabras que una Mujer a la que admiro mucho, ellá siempre nos ha enseñado a ver las cosas de manera diferente, y que todas sin importar edades, familias, trabajos, situación económica o sentimental tenemos situaciones, no problemas, todas y cada una de nosotras tenemos situaciones y que es bueno ponernos como dicen en los zapatos de los demás, solo así aprenderemos y valoraremos lo que tenemos y lo que no.
Hace poco conocí a una mujer muy amable, siempre sonriente y muy cariñosa y atenta con su hija de 3 años, coincidimos casi diario por las mañanas y sin mas, empezó a sonreírme y a saludarme y a compartir un poco de su niña y yo compartirle de la mía, ella siempre muy amable y con un gran semblante, de esas personas que no sabes porque pero sientes que ya conoces o que sabes que es una buena persona no se porque, nada sabia yo de su vida o de sus situaciones vividas, y un día sin planearlo y sin saber que era ella, escuche atenta y admirada una historia.
La historia hablaba de una gran mujer a la que la vida le puse pruebas muy muy difíciles, empezando por una enfermedad muy fuerte, con la que lucho sola y después a lado de su pareja, pero al saber de esta enfermedad estaban resignados a que no tendrían mas familia, mas que el uno al otro, y yo pensé, que difícil, y que agotada debe de estar ella, después que gracias a los avances médicos, su calidad de vida mejoro y que las esperanzas de vida crecieron, pero los tratamientos eran difíciles y dolorosos y fue asi por muchos años, a lo que yo pensé, creo que si no fuera porque tengo a mis hijos, yo me hubiera dado por vencida, pero ella no, ella decidio darlo todos, años después y con todos los riesgos que para ella representaba, quedo embarazada, aun sabiendo que quizás no lo lograrían ninguno de los dos, ella lucho, se aferro y soñó con ese gran momento, solo puedo imaginar cuantas veces ella soñó con lograrlo, estuvo dispuesta hasta de dar su vida con tal de tener ella a su bebe y darle un hijo al amor de su vida, paso el tiempo, y después de varios fracasos y momentos muy dolorosos, una hermosa niña llego a sus vidas para dar y recibir todo el amor que ellos tenían en sus corazones. Mis palabras fueron, que bueno, gracias a Dios, que es quien en yo creo, y que fuerza, que admiración, etc etc y que bueno que lograron su sueño.
Después me dijeron quien era la afortunada mama, y mi admiración creció, y no solo hacia a ella, si no hacia las mujeres que día a día libran una y mil batallas y no solo de enfermedades si no de situaciones familiares, sentimentales y hasta económicas, pero que salen todos los días a luchar por lo que quiere, con una gran sonrisa y una gran actitud hacia los demás y hacia la vida, que están dispuestas a dar amor y cariño y siempre la mano a los demás, de verdad mujeres así mis respetos y toda mi admiración !!!