Estoy acostada a tu lado, te miro y duermes aparentemente muy tranquilo, y yo pienso en lo que extraño, una melancolía muy grande se apodera de mi y en mi mente como película empiezan a pasar mil imágenes de nosotros juntos, del ayer, del pasado, como inicio, como paso, justo como siempre lo había soñado o aun mejor, recuerdo cada sensación, cada sensación dulce y amarga, cada momento mágico y romántico que pasamos juntos y como cada uno a uno nuestros sueños se fueron haciendo realidad y se convirtieron en el mismo…. Y de repente, abro lo ojos y vuelvo a mirarte, cada uno ya tiene un lado en la cama, cada uno ya tiene su manta para cubrirse y si, ya dormimos espalda contra espalda, ya no siento el calor de tu hombro, ni tu mirada al despertar, empieza el día y ambos corremos por las responsabilidades contraídas, y así transcurre el día cumpliendo con los pasos a seguir que no se en qué momento se establecieron.
Durante el día, llegan un par de besos obligados, al mismo tiempo que la pregunta, ¿Qué tal tu día?
En qué momento paso tanto tiempo o tan poco para haber sufrido tantos cambios, en qué momento decidimos poner tantos metros de distancia para comer uno frente al otro, en qué momento empezaste a ver películas de terror porque yo prefiero las románticas.
Me miras a los ojos y me dices que me amas, te miro a los ojos y te contesto que yo también, mientras en mi estomago hay una revolución de emociones pensando si me besaras, y otras piensan que te irás a ver tu programa favorito. Cuando vamos por la calle tomas mi mano pero no siento la fuerza que sentía cuando temías que yo me fuera, hoy sabes que aquí estoy y aquí seguiré, la sueltas con el menor pretexto y yo prefiero cruzas los brazos para no sufrir la misma incomodidad otra vez, aun así, sigo caminando a tu lado y sé que vamos hacia la misma dirección, y nuevamente llega esa ola de emociones amargas y el miedo se apodera de mi.
El miedo a perderte crece cada día más y no sé cómo recuperarte, quiero mirarte a los ojos y verme ahí, ahí donde siempre soñé estar, donde se que estoy porque una parte de ti me lo dice, pero no me encuentro, no me veo, ayúdame a saber que aun estoy ahí.
La monotonía, las responsabilidades y la rutina pasan día a día, y lucho con este miedo al mismo tiempo que intento demostrarte mi amor, porque sé que todo lo que nos unió sigue aquí, en nosotros, todo lo que es parte de esto sigue vivo en cada uno y es para siempre, todas y cada una de nuestras similitudes y mas nuestras diferencias, nos van a seguir uniendo para seguir siendo uno mismo como siempre lo fuimos. Estoy ahí lo sé, y hare cuanto me diga mi corazón para encontrarme nuevamente en tu mirada y vencer este miedo que tengo de perderte, porque ¡te amo y sé que me amas tu a mí!
