Algo no anda bien

Cuando te levantas con un nudo en la garganta, con una angustia inexplicable y una desesperación que recorre todo tu cuerpo, sabes que algo no está bien. Pero como decirle a alguien que crees que te estas volviendo loca y que sabes que algo pasa pero que no sabes que es y además tampoco podrás evitarlo solo podrás esperarlo.


Actúas como si las cosas estuvieran normales y tu rutina fuera la misma de siempre, pero algo no encaja en ti y mucho menos en tu corazón, vez a tu alrededor y todo y todos están donde siempre con actividades mas de las normales pues es un día significativo para todo el mundo, incluyéndote, aunque así no lo quieras.

La sensación que está dentro de ti no sabes si es de tranquilidad, miedo, o fe por un nuevo comenzar. Pero como comenzar de nuevo cuando no tienes ni las fuerzas suficientes para terminar el ciclo que termina, de donde tomar esas fuerzas que tanto necesitas para seguir adelante cuando la mitad de tu vida está casi sin aliento frente a ti, sin poder decirte nada o poder expresar lo que quiere y lo que de verdad desea.

Te aferras tu a ella sin permitirle decidir qué es lo que quiere pues tu egoístamente la quieres solo para ti, tu eres la que no puede vivir sin ella y no sabes si amarrarla a tu lado o solo soltarla para que pueda elegir.


Algo no anda bien te repites una y otra vez, pero te sientes atrapada y no puedes pedir ayuda tampoco, la única persona que puede ayudarte a controlar esos sentimientos ahora no puede escucharte y mucho menos aconsejarte.
Algo no anda bien quieres gritarle al mundo, pero todo ese mundo esta ensimismado y preocupado por otras situaciones de la vida, pues hoy en un día de cerrar ciclos todos no pueden pensar más que en eso, hasta que de pronto algo los hace voltear hacia lo que realmente importa y está por cerrar un ciclo para siempre
Algo no anda bien le dices a ese alguien que es tu vida entera y que no puede luchar más, ella solo te mira con tranquilidad y afirma con esos ojos que no olvidaras nunca que efectivamente algo no anda bien pero que definitivamente mejorara y no para ti, si no para ella.


Así que decide aprovechar el día exacto en donde se cierran ciclos, periodos, etapas de manera simbólica y significativa para cerrar su ciclo de manera definitiva. Sin previo aviso ni un adiós ella decide cerrar los ojos para siempre, en ese momento tu confirmas que algo no andaba bien pero que tampoco podías controlarlo, lloras, gritas, porque sin que tu lo esperaras cierran un ciclo donde tu eras feliz y no lo serás nunca mas.


Algo no andaba bien y nunca lo estará para ti, ahora en donde esta ella, esta muy bien y lo sabes de alguna manera u otra, ella es feliz, saludable tranquila y esta donde ella eligió, aunque para ti algo no ande bien.

El miedo a perderte

Estoy acostada a tu lado, te miro y duermes aparentemente muy tranquilo, y yo pienso en lo que extraño, una melancolía muy grande se apodera de mi y en mi mente como película empiezan a pasar mil imágenes de nosotros juntos, del ayer, del pasado, como inicio, como paso, justo como siempre lo había soñado o aun mejor, recuerdo cada sensación, cada sensación dulce y amarga, cada momento mágico y romántico que pasamos juntos y como cada uno a uno nuestros sueños se fueron haciendo realidad y se convirtieron en el mismo…. Y de repente, abro lo ojos y vuelvo a mirarte, cada uno ya tiene un lado en la cama, cada uno ya tiene su manta para cubrirse y si, ya dormimos espalda contra espalda, ya no siento el calor de tu hombro, ni tu mirada al despertar, empieza el día y ambos corremos por las responsabilidades contraídas, y así transcurre el día cumpliendo con los pasos a seguir que no se en qué momento se establecieron.

Durante el día, llegan un par de besos obligados, al mismo tiempo que la pregunta, ¿Qué tal tu día?

En qué momento paso tanto tiempo o tan poco para haber sufrido tantos cambios, en qué momento decidimos poner tantos metros de distancia para comer uno frente al otro, en qué momento empezaste a ver películas de terror porque yo prefiero las románticas.

Me miras a los ojos y me dices que me amas, te miro a los ojos y te contesto que yo también, mientras en mi estomago hay una revolución de emociones pensando si me besaras, y otras piensan que te irás a ver tu programa favorito. Cuando vamos por la calle tomas mi mano pero no siento la fuerza que sentía cuando temías que yo me fuera, hoy sabes que aquí estoy y aquí seguiré, la sueltas con el menor pretexto y yo prefiero cruzas los brazos para no sufrir la misma incomodidad otra vez, aun así, sigo caminando a tu lado y sé que vamos hacia la misma dirección, y nuevamente llega esa ola de emociones amargas y el miedo se apodera de mi.

El miedo a perderte crece cada día más y no sé cómo recuperarte, quiero mirarte a los ojos y verme ahí, ahí donde siempre soñé estar, donde se que estoy porque una parte de ti me lo dice, pero no me encuentro, no me veo, ayúdame a saber que aun estoy ahí.

La monotonía, las responsabilidades y la rutina pasan día a día, y lucho con este miedo al mismo tiempo que intento demostrarte mi amor, porque sé que todo lo que nos unió sigue aquí, en nosotros, todo lo que es parte de esto sigue vivo en cada uno y es para siempre, todas y cada una de nuestras similitudes y mas nuestras diferencias, nos van a seguir uniendo para seguir siendo uno mismo como siempre lo fuimos. Estoy ahí lo sé, y hare cuanto me diga mi corazón para encontrarme nuevamente en tu mirada  y vencer este miedo que tengo  de perderte, porque ¡te amo y sé que me amas tu a mí!